Tu hijo camina de puntillas y te preguntas si es normal. En los primeros años, hacerlo a ratos suele formar parte del desarrollo. La clave está en si lo hace de forma ocasional o constante, y en si aparecen otras señales.
Al aprender a andar, muchos niños caminan a ratos de puntillas y lo abandonan con el tiempo. Se habla de marcha de puntillas idiopática cuando, más allá de los 3 años, el niño camina habitualmente sin apoyar el talón y no hay otra causa que lo explique. Es un diagnóstico que siempre determina un profesional, descartando otras cosas.
Conviene una valoración si el niño solo puede caminar de puntillas o casi nunca apoya el talón; si es de un solo lado o el tobillo está rígido y no baja el talón al suelo; si se asocia a retraso del lenguaje o motor, torpeza marcada o antecedentes de prematuridad; o si aparece de nuevo en un niño que antes andaba con apoyo normal.
Regañar o forzar constantemente no corrige el patrón y genera ansiedad. Tampoco conviene poner etiquetas: existe cierta asociación descrita con algunos trastornos del desarrollo, pero la mayoría de los niños que andan de puntillas no tienen ningún problema de fondo. Requiere valoración, no alarma.
En menores de 3 años, observación y seguimiento. Si persiste, se valora para descartar un acortamiento del tríceps sural u otras causas, y el abordaje inicial suele ser estiramientos, ejercicios y juego de apoyo del talón y fisioterapia. Las medidas mayores (yesos, cirugía) son de último recurso y de indicación especializada.
A ratos y en los primeros años, sí suele ser normal. Si más allá de los 3 años lo hace de forma habitual, o solo puede caminar así, conviene una valoración.
No necesariamente. Existe cierta asociación con algunos trastornos del desarrollo, pero la mayoría de los niños que andan de puntillas no tienen ningún problema de fondo.
Se valora para descartar causas y, si hace falta, se trabaja con estiramientos, ejercicios y fisioterapia. Los yesos o la cirugía son de último recurso.
Fuentes y guías clínicas de referencia. El contenido es divulgativo y no sustituye una valoración profesional. Revisado por el equipo clínico de Clínica PROA.
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