Tienes el arco del pie muy alto, dejas poca huella en el centro y notas sobrecarga en el antepié o esguinces frecuentes. Es el pie cavo. Con podología y ejercicio se puede repartir mejor la carga y prevenir torceduras; y conviene descartar causas de fondo.
Es un pie con el arco más alto de lo normal, que apoya sobre todo en el talón y en las cabezas de los metatarsianos. Al reducir la superficie de apoyo y la amortiguación, la carga se concentra en el antepié (metatarsalgia) y el talón tiende hacia fuera, lo que aumenta el riesgo de esguinces laterales.
Muchos pies cavos son simplemente así, pero una parte tiene una causa neurológica de fondo. Por eso, sobre todo si el pie cavo es de un solo lado, va a más o hay debilidad, conviene una valoración que decida si hace falta estudiar esa vía. La radiografía en carga mide el grado de la deformidad.
— Plantillas a medida: el pie cavo es de los mejores candidatos, porque su sobrecarga es predecible; elevar el soporte del arco reparte la presión y descarga el antepié, con cuñas para controlar el talón.
— Calzado estable, amortiguado y con buena sujeción del tobillo.
— Fisioterapia y ejercicio: estiramiento del tríceps sural y la fascia, fuerza de los peroneos y, sobre todo, propiocepción para prevenir esguinces.
— Protección de los puntos de más presión.
Cuando la deformidad es rígida, dolorosa o progresiva y no responde a plantillas y ejercicio. La cirugía se reserva para esos casos, más frecuentes en el pie cavo de origen neurológico.
No se «baja» el hueso, pero unas plantillas bien hechas reparten mejor la presión y suelen quitar el dolor y la sensación de inestabilidad.
El pie cavo apoya más por fuera y amortigua peor, lo que favorece los esguinces. El trabajo de equilibrio y de fuerza de los peroneos ayuda a prevenirlos.
Conviene descartar una causa neurológica, sobre todo si el pie cavo es de un solo lado, va a más, o hay debilidad o antecedentes familiares.
Fuentes y guías clínicas de referencia. El contenido es divulgativo y no sustituye una valoración profesional. Revisado por el equipo clínico de Clínica PROA.
¿Te preocupa el pie o el tobillo?
La Dra. Helena Garganté —fisioterapeuta y podóloga— valora el pie, el tobillo, la rodilla y la cadera como una sola cadena en la Consulta de Extremidad Inferior. Con enfoque conservador: primero, evitar el quirófano.
Primera valoración sin compromiso, en el centro de Sabadell.