Te duele la parte de atrás del tobillo justo cuando llevas el pie hacia abajo: al ponerte de puntillas, al chutar, al bajar una cuesta o al bailar. Es el pinzamiento posterior de tobillo, y muchas veces detrás hay un pequeño hueso extra llamado os trigonum. La buena noticia: suele responder al tratamiento conservador.
Cuando llevas el pie «de puntillas» (flexión plantar máxima), la parte de atrás del tobillo se cierra como una bisagra. Si ahí hay un hueso accesorio (el os trigonum, presente en parte de la población), una prominencia ósea o tejido inflamado, esas estructuras quedan «pellizcadas» entre la tibia y el talón. De ahí el dolor.
Es muy típico en quienes repiten ese gesto: bailarinas y bailarines, futbolistas, corredores en cuestas y gimnastas.
El dolor aparece sobre todo al forzar la flexión plantar, porque es la posición en la que la parte posterior del tobillo se comprime. En reposo o caminando en llano puede que no notes nada. Tener un os trigonum no significa tener un problema: mucha gente lo tiene sin dolor, y solo se vuelve sintomático cuando se irrita por el uso.
La exploración es muy orientativa: un test que fuerza la flexión plantar reproduce el dolor en la parte de atrás. Para confirmarlo, la radiografía muestra el os trigonum o la prominencia ósea, y la resonancia valora si esa estructura está inflamada y si hay afectación de los tejidos de alrededor. El diagnóstico lo confirma el médico con la imagen; en la clínica hacemos la valoración funcional y el plan de tratamiento.
La primera línea es conservadora y resuelve el cuadro en una parte importante de los casos, habitualmente en unos 3-4 meses:
— Reposo relativo y modificación de la actividad: reducir temporalmente el gesto que duele.
— Fisioterapia: controlar la inflamación, recuperar movilidad y, sobre todo, corregir la técnica del salto o de las puntas y ganar fuerza y control.
— Adaptaciones del calzado y, en casos concretos, una infiltración guiada como parte del tratamiento conservador.
Cuando tras 3-6 meses de tratamiento conservador bien hecho el dolor sigue limitando, sobre todo en deportistas que no consiguen volver a su nivel. Hoy, si hace falta, la extirpación del os trigonum suele hacerse por endoscopia, con una recuperación más rápida que antes. Pero es el último paso, no el primero.
No. Muchas personas tienen un os trigonum sin dolor, y cuando duele suele responder al tratamiento conservador (reposo relativo, fisioterapia y corrección del gesto). La cirugía se reserva para los casos que no mejoran en varios meses.
Porque en esa posición la parte de atrás del tobillo se comprime y el hueso o los tejidos quedan pellizcados. En llano o en reposo puede que no notes nada.
Con frecuencia entre varias semanas y 3-4 meses de tratamiento conservador. No está garantizado y depende mucho de la actividad que lo provoca y de poder ajustarla.
No. El Aquiles duele más arriba y hacia el talón, y el pinzamiento posterior duele en el fondo del tobillo al forzar la flexión hacia abajo. Una valoración distingue bien uno de otro.
Fuentes y guías clínicas de referencia. El contenido es divulgativo y no sustituye una valoración profesional. Revisado por el equipo clínico de Clínica PROA.
¿Te preocupa el pie o el tobillo?
La Dra. Helena Garganté —fisioterapeuta y podóloga— valora el pie, el tobillo, la rodilla y la cadera como una sola cadena en la Consulta de Extremidad Inferior. Con enfoque conservador: primero, evitar el quirófano.
Primera valoración sin compromiso, en el centro de Sabadell.