Te duele el tendón de Aquiles, pero no en el cuerpo, sino justo abajo, donde se une al hueso del talón. Es la tendinopatía insercional, y tiene un detalle clave: se trata distinto que la del cuerpo del tendón. Si haces los ejercicios «de siempre», puede que empeore.
La tendinopatía insercional duele pegada al talón; la del cuerpo (o porción media) duele 2-6 cm más arriba. La diferencia importa porque en la inserción, además de la tracción, hay compresión del tendón contra el hueso cuando el pie sube (dorsiflexión). Por eso los estiramientos y ejercicios a fondo, que van bien en la del cuerpo, aquí pueden irritarla.
Aumentos rápidos de carga (cuestas, series), calzado con contrafuerte rígido que presiona la zona, una deformidad de Haglund asociada, tensión del tríceps sural y factores metabólicos. A veces hay una pequeña calcificación en la inserción.
— Ejercicio de fuerza progresivo, pero limitando la subida del pie: los ejercicios de talón se hacen sobre suelo plano, sin dejar caer el talón por debajo del escalón, para no comprimir la inserción.
— Progresión de carga lenta y pesada, con isométricos para calmar el dolor, y vuelta gradual al impacto.
— Calzado y talonera de descarga; evitar el contrafuerte rígido.
— Ondas de choque, que tienen buena evidencia en esta variante, sobre todo combinadas con ejercicio.
Es de evolución lenta: los programas se pautan a 12 semanas y la mejora se consolida en 3-6 meses.
Solo tras varios meses de tratamiento conservador bien hecho sin respuesta, sobre todo si hay un Haglund o una calcificación importante. Es lo excepcional.
Porque en la insercional el estiramiento a fondo comprime el tendón contra el talón. En esta variante conviene evitar la dorsiflexión máxima.
No. Duele pegado al talón y su rehabilitación se hace en un rango limitado, a diferencia de la del cuerpo del tendón, que usa el rango completo.
Se suele reducir el volumen y el impacto (sobre todo las cuestas) mientras se gana fuerza. Parar del todo no siempre es necesario, pero sí adaptar.
Fuentes y guías clínicas de referencia. El contenido es divulgativo y no sustituye una valoración profesional. Revisado por el equipo clínico de Clínica PROA.
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La Dra. Helena Garganté —fisioterapeuta y podóloga— valora el pie, el tobillo, la rodilla y la cadera como una sola cadena en la Consulta de Extremidad Inferior. Con enfoque conservador: primero, evitar el quirófano.
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