Que los pies y los tobillos se hinchen con el calor, al final del día o tras estar mucho tiempo de pie o sentado es muy común y, en la mayoría de los casos, benigno: con el calor los vasos se dilatan y el líquido tiende a acumularse en las partes más bajas. Aun así, conviene saber cuándo es normal y cuándo esa hinchazón merece una valoración.
El calor dilata los vasos sanguíneos, y la gravedad hace que el líquido se acumule en pies y tobillos, sobre todo si pasas muchas horas de pie o sentado sin mover las piernas. Es lo que se llama edema, y en verano es especialmente frecuente.
El movimiento de las piernas ayuda a que la sangre y el líquido «suban»; por eso la inmovilidad lo empeora.
Si la hinchazón es leve, en ambos pies, aparece al final del día o con el calor y mejora al elevar las piernas y por la mañana, suele ser el edema benigno típico del verano y de estar mucho tiempo quieto. No suele indicar nada grave.
Mover las piernas y caminar a menudo, elevar los pies al descansar, evitar estar muchas horas quieto de pie o sentado, hidratarse, y usar calzado cómodo. Las medias de compresión pueden ayudar en algunos casos. Bajar la sal y controlar el peso también influyen.
Consulta si la hinchazón es de una sola pierna y de aparición rápida (sobre todo con dolor, calor o enrojecimiento, para descartar una trombosis), si se acompaña de falta de aire o dolor en el pecho, si es muy marcada o persistente, o si tienes problemas de corazón, riñón o hígado. También si aparece con la toma de ciertos medicamentos.
| Señal | Qué indica | Qué hacer |
|---|---|---|
| Hinchazón leve en ambos pies al final del día/verano | Edema benigno frecuente | Mover piernas, elevar, calzado cómodo |
| Mejora al elevar y por la mañana | Patrón habitual y benigno | Medidas de estilo de vida |
| Hinchazón de una sola pierna con dolor/calor | Descartar trombosis | Atención médica pronta |
| Falta de aire o dolor en el pecho | Señal de alarma | Atención urgente |
En PROA, ante pies y tobillos hinchados, valoramos si encaja con el edema benigno del calor y te damos pautas para reducirlo (movimiento, elevación, calzado). Y si detectamos señales que requieran estudio médico, te orientamos para que lo valoren.
El objetivo es tu confort y tu tranquilidad. Lo llevamos desde la Unidad de Extremidad Inferior.
Sí, es muy frecuente. El calor y la inmovilidad favorecen que el líquido se acumule en pies y tobillos. Suele ser benigno.
Mover las piernas, caminar, elevar los pies al descansar, evitar estar muchas horas quieto y usar calzado cómodo.
Si es de una sola pierna con dolor o calor, si hay falta de aire, o si es muy marcada y persistente. Esas señales requieren valoración médica.
En algunos casos sí. Conviene valorar si están indicadas para tu situación.
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