Los dolores de crecimiento son muy frecuentes y, pese al nombre, no se deben a que el hueso crezca. Suelen ser benignos y pasajeros, pero hay un puñado de señales que sí conviene distinguir para quedarse tranquilo.
| Pregunta | Respuesta rápida |
|---|---|
| ¿Qué son exactamente los dolores de crecimiento? | Son dolores frecuentes en niños, sobre todo por la noche y en las dos piernas, que desaparecen por la mañana y no dejan secuela. |
| ¿Cómo puedo aliviar el dolor de mi hijo? | Con masaje suave, calor local y, si hace falta, lo que indique el pediatra. |
| ¿Cuándo debo preocuparme? | Si el dolor es siempre en la misma pierna, hay cojera, hinchazón, enrojecimiento, fiebre, cansancio inusual, dolor también de día o al tocar, o si va a más. |
| ¿Tienen que ver con la pisada o el deporte? | No son la causa, pero en niños muy activos la sobrecarga o una pisada que reparte mal las cargas pueden sumar molestias. |
Aparecen sobre todo por la tarde o la noche, en las dos piernas, en gemelos, muslos o detrás de las rodillas. Muchas veces despiertan al niño, pero por la mañana ha desaparecido y el crío hace vida normal, corre y juega sin cojear. No hinchan, no enrojecen y no dejan secuela.
Curiosamente, no tienen que ver con el estirón: el nombre es tradicional, no literal. Se relacionan más con la actividad del día y con niños activos, y tienden a desaparecer con la edad.
Suelen calmarse con cosas sencillas: un masaje suave en la zona, calor local y, si el dolor es intenso, lo que te indique tu pediatra. Estirar suavemente los gemelos antes de dormir puede ayudar en algunos niños. Nada de esto «cura» —porque no hay enfermedad que curar—, pero hace las noches más llevaderas mientras pasa la etapa.
Lo más habitual es confirmar que se trata de dolores de crecimiento y tranquilizar a la familia, que muchas veces es justo lo que hace falta. Cuando hay alguna señal de las de arriba, valoramos al niño para descartar otras causas y, si detectamos que la pisada o la sobrecarga por deporte influyen, lo trabajamos con podología y fisioterapia infantil, sin tratamientos de más.
Son dolores frecuentes en niños, sobre todo por la noche y en las dos piernas, que desaparecen por la mañana y no dejan secuela. Pese al nombre, no se deben al crecimiento del hueso, y suelen ser benignos y pasajeros.
Con masaje suave, calor local y, si hace falta, lo que indique el pediatra. Estirar los gemelos antes de dormir ayuda a algunos niños. Como no hay enfermedad detrás, el objetivo es que pase mejor las noches mientras dura la etapa.
Si el dolor es siempre en la misma pierna, hay cojera, hinchazón, enrojecimiento, fiebre, cansancio inusual, dolor también de día o al tocar, o si va a más. Esas señales no encajan con un dolor de crecimiento y conviene una valoración.
No son la causa, pero en niños muy activos la sobrecarga o una pisada que reparte mal las cargas pueden sumar molestias. Si se repiten mucho, vale la pena mirarlo.
Fuentes y guías clínicas de referencia. El contenido es divulgativo y no sustituye una valoración profesional. Revisado por el equipo clínico de Clínica PROA.
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