Cuando un niño deportista se queja de los pies, lo primero es no alarmarse: la causa más frecuente es la sobrecarga de tanto entrenar, y se resuelve ajustando, no parando del todo. Pero conviene saber qué mirar para no dejar pasar lo que sí importa.
| Pregunta | Respuesta rápida |
|---|---|
| ¿Es grave que a mi hijo le duelan los pies al hacer deporte? | Casi nunca. La causa más frecuente es la sobrecarga de entrenar, como la enfermedad de Sever en el talón, que mejora ajustando la carga y el calzado. |
| ¿Tiene que dejar el deporte? | Normalmente no. Se trata de ajustar la carga, el calzado y el descanso, no de parar del todo. |
| ¿Necesita plantillas? | No de forma automática. Muchas molestias se resuelven ajustando entrenamiento y calzado y trabajando fuerza. |
| ¿Qué es la enfermedad de Sever? | Es una sobrecarga de la zona de crecimiento del talón, muy frecuente en niños deportistas. |
Los pies de un niño que juega al fútbol, corre o salta reciben mucha carga repetida, y a veces el cuerpo protesta antes de adaptarse. El ejemplo típico es el dolor en el talón al final del entrenamiento (la llamada enfermedad de Sever), muy común en niños activos y que mejora con manejo adecuado. No es una lesión grave, pero sí una señal de que el pie está sobrepasado.
El calzado gastado o inadecuado, un aumento brusco de entrenamientos o un suelo duro suelen estar detrás. Ajustar esos factores resuelve buena parte de los casos.
Valoramos el pie del niño dentro de todo su movimiento: cómo pisa, cómo está de fuerza y qué carga lleva. Casi siempre el plan es ajustar el entrenamiento y el calzado, trabajar algo de fuerza y flexibilidad y, solo si el caso lo pide, un apoyo puntual con plantillas. El objetivo es que siga jugando, no que lo deje. Combinamos podología, fisioterapia y ejercicio adaptados a su edad.
Casi nunca. La causa más frecuente es la sobrecarga de entrenar, como la enfermedad de Sever en el talón, que mejora ajustando la carga y el calzado. Conviene revisarlo si cojea, no se pasa con el descanso o va a más.
Normalmente no. Se trata de ajustar la carga, el calzado y el descanso, no de parar del todo. Con el manejo adecuado, la mayoría de los niños siguen entrenando sin dolor.
No de forma automática. Muchas molestias se resuelven ajustando entrenamiento y calzado y trabajando fuerza. Las plantillas son un apoyo puntual si la valoración lo justifica.
Es una sobrecarga de la zona de crecimiento del talón, muy frecuente en niños deportistas. No es grave y mejora con descanso relativo, calzado adecuado, estiramientos y, a veces, una talonera. Casi nunca obliga a dejar el deporte.
Fuentes y guías clínicas de referencia. El contenido es divulgativo y no sustituye una valoración profesional. Revisado por el equipo clínico de Clínica PROA.
¿Dudas con los pies de tu peque?
En Clínica PROA valoramos el pie del niño con calma y sin alarmismo: te decimos si conviene actuar o simplemente vigilar. Con podología, fisioterapia y ejercicio adaptados a los más pequeños.
Primera valoración sin compromiso, en el centro de Sabadell.